miércoles, 2 de mayo de 2012

Análisis socio-semiótico: si querés llorar, hablá con Iúdica

Mariano Iúdica es la exacerbación de varias cosas, y no sólo de la pelotudez. 

Para quienes todavía no lo tengan de nombre, les cuento que me refiero al conductor del reality de Ideas del Sur, "Soñando por cantar", que se emite de lunes a viernes por Canal 13 y se repite de lunes a lunes por todas las demás señales de aire y algunas de cable.

Este hombre que se autodefinió como un "soldado de Marcelo Tinelli" (no del Pingüino ni de la revolución, de Tinelli, sí), es sólo la cara visible de la perversa (económica y políticamente efectiva) manipulación de las emociones que realiza este programa de televisión sobre su audiencia.

No se necesita de un análisis muy exhaustivo para dar cuenta de esto. Basta con mirar cinco o 10 minutos el reality para, no sólo desearle la muerte a Iúdica o, en su defecto, decidir suicidarse y terminar con la tortura, sino también para darse cuenta de lo que hablo.

Como decía, el soldado de Tinelli es la exaltación de muchas cosas, a saber:

Exacerbación número 1
Del poder de los sueños. Las Bandana ya lo dijeron: "nunca dejes de soñar". Y todo bien, entiendo que el mensaje es positivo, y lo banco a Buda en eso de que "somos lo que pensamos", pero paremos un toque la pelota acá que parece que el 9 está adelantado. Esto de "querer es poder" es una de las tantas frases de las que logró apropiarse la ideología dominante para mantener su hegemonía. Vaciar y rellenar de significado, porque no se trata del "Seamos realistas, pidamos lo imposible", del mayo francés. No. Del mismo modo que lo hizo con "el trabajo dignifica", la idea de que todo lo que queremos está a nuestro alcance, de que para obtenerlo sólo hace falta intentarlo y (sobre todo) trabajar y esforzarse, y que si no lo conseguís es porque no lo has hecho lo suficiente, es una de las mejores formas que ha encontrado este sistema del "mundo libre" para mantenerse en el tiempo y evitar grandes cuestionamientos. A través de la instauración de la creencia en que "todo es posible", logró invisibilizar los condicionamientos que el mismo orden social supone, que son la base de su existencia y tienen que ver con la clase, la etnia, la nacionalidad, el género, entre otros. Es el mismo sistema que se dice "creador de oportunidades" el que las coarta.  Al hacer de esta cuestión su emblema y bandera, Mariano Iúdica y su programa colaboran en la reafirmación de este sentido en la sociedad. Si Jorge de Ituzaingó pudo tener sus 3 minutos de fama, ¿por qué yo no?


Iúdic rules. Presentando al carnicero ganador.


Exacerbación número 2
De los estereotipos y su celebración."¡Canta Jorge, el carnicero de ojos celestes!", grita Iúdica, haciendo hincapié en este detalle tan clasista, como el color de los ojos del participante. En mi post sobre los Wachiturros en el prime-time ya hablé un poco de las estereotipaciones por parte de la cultura hegemónica para con la popular. Es sólo producto de una mente muy pequeña (o bien de alguien que tiene una mente muy pequeña y se cree superior al resto) presentar a una persona que va a cantar en un certamen diciendo su nombre, SU OFICIO Y, en este caso, AQUELLA CARACTERÍSTICA QUE SE SALE DEL ESTEREOTIPO. Jorge es carnicero, pero no es un carnicero cualquiera, de esos gordos y morochos, éste tiene ojos celestes. Como si eso lo hiciera mejor, distinto, más importante. Un rasgo que en el momento que se evidencia, lejos de revertir la dominación, la reafirma. Esta diferenciación de clase, Marianito Iúdica la hace constantemente: se aprende la profesión/oficio antes que el nombre de pila de los participantes, y cada vez que intervienen, lo recuerda. En general, son oficios poco calificados y con un reconocimiento social bajo. "El ama de casa", "el fletero", "la kiosquera". ¿Para qué sirve ese dato sino es para reforzar los estereotipos establecidos por la ideología dominante y borrar así las diferencias al interior de las clases subalternas?

Exacerbación número 3
De la franela televisiva. Este lo dejé para el final porque es el que más me indigna. En última instancia, que la TV se creó para mantener el statu quo y fortalecer la existencia de "modelos" con ciertas cualidades y patrones, es algo que no sorprende. Ahora... yo te pregunto a vos, Iúdica, Mariano, soldado de Tinelli, pelotudo de turno, o como te guste que te llamen... ¡¿para qué tanta franela?! ¡Si nadie te quiere abrazar!
Es así: mientras más vida de mierda tengas, mejor. O eso es lo que parece, claro. El reality no se conforma con presentar en escena a "la gente común", al gordo, a la correntina, al taxista, a la madre de cinco hijos. No. Para lograr el rating que la industria televisiva exige, es necesario ir un poco más allá y, a cada uno de los participantes, sacarle el jugo hasta que se quede seco. ¿De qué hablo? De la apelación a la sensibilidad constante. Sistemática. Si en "Bailando por un Sueño" vendía la pelea barata y arreglada, aquí emerge otro tipo de "gancho": la emotividad. No bien termina de cantar, Iúdica se acerca, abraza al sujeto en escena, espera a que el director mande la músiquita (sí, esa que vuelve emotivo cualquier hecho televisivo y nos indica que, en ese momento, debemos sensibilizarnos), y enuncia algún dato poco relevante para la competencia: "Es que a ella se le murió el padre hace muy poco..." Y todos lloramos. Hasta Mediavilla. Y el rating se dispara. Pero bueno, después de un rato de regodearse en el sufrimiento ajeno y sentir algo de lástima por el remisero de Junín, la musiquita culpable de todo muere y el programa es fiesta otra vez. Porque claro, tu vida es una mierda, pero hoy estás en la tele. ¡Celebremos!

Para terminar con este descargue (porque, en definitiva, es un descargue, este mismo análisis se puede traspolar a un montón de otros shows televisivos, sólo que en éste todo es mucho más evidente), les dejo una cita de un semiólogo italiano que creo logra definir el rol de Iúdica  en todo este aparato mantenedor del statu quo y reforzardor de estereotipos a la perfección:

"El conductor comenta según un sistema de emociones lo que está sucediendo, y por tanto asume un rol pasional. Actúa como verdadero y propio distribuidor de juicios eufóricos y disfóricos (positivos o negativos, de aprobación o de condenación, de gozo o dolor) sobre los eventos narrados. No es necesario que estos juicios sean explícitos: basta un tono de voz, una expresión en el rostro, una mirada para realizar la posición que el conductor-observador ha tomado "junto a nosotros y por cuenta nuestra".
Pero ya que se ha puesto como una proyección del enunciatario, de hecho él ofrece al público empírico un contrato sentimental: las instrucciones para el uso emotivo del texto. Así la televisión muestra toda su potencia. 
Por otra parte, este fenómeno está implícito en el mismo hecho que el conductor (y todas las figuras delegadas) se presente como un cómplice del espectador. La complicidad no es solamente la coparticipación de conocimientos, sino sobre todo de sentimientos. La 'mirada sobre el mundo', que es la definición misma del actante-observador, cuando está personalizada en un actor específico no es ni puede ser jamás inocente. Es, en cambio, una 'visión del mundo' realizada a través del contrato pasional propuesto al espectador. La televisión puede ser ciertamente eficaz, pero no puede jamás ser objetiva." (1997)
Omar Calabrese

Listo. Dicho esto, me puedo sentir tranquila de haberme despegado de este tipo de pensamiento clasista. De este tipo de práctica manipuladora. De este tipo de producciones exaltadoras de la desigualdad. Pero sobre todo, de este tipo, Mariano Iúdica, "¡el conductor berreta!", si me permiten parafrasearlo.


17 comentarios:

  1. Hiciste mas intelectual mi odio a IUDICA!!!

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    1. Jajaja, me alegro que compartamos también este desprecio!

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  2. no se si viste unos de los archivos de tvr donde aparece este tipo de emociones exacerbadas donde directamente lo prenden fuego pidiendo la música para hacer los encuentros más emotivos jajajaj

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    1. Vi un informe en el que mostraban la manipulación a través de la música en la TV y me pareció excelente! No sé si es ese! Gracias por comentar!

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  3. El Perro Sabio03 mayo, 2012 10:52

    Spinetta tenía un proyecto que nunca pudo concretar, se llamaba Sardina Rabiosa.

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    1. Jajaja, buen título para alguna entrada!

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  4. Simplemente, excelente análisis!

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  5. muy bueno, loca!

    Estas son las cosas que nos gustan leer a los de comu!!!

    Algo que me llamó la atención: cuando decís "En última instancia, que la TV se creó para mantener el statu quo..."
    creo que la palabra correcta no es "creó", sino otra como "se usa".. o lo que te parezca a vos. La tv no se creó con ese fin, pero sí es cierto que se la utilizó como reproductora de visiones del mundo. Es sólo una llamada de atención sobre esa expresión, nada grave, producto las cáscaras de Taller 1 y de tantos periodistas incoherentes y mal hablados por tv y radio, etc. que me ponen altera por todos ladoosss!! jaja :)

    voy a leerte alguna cosa más ;)

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    1. Aldana! Tenés razón, sería más preciso escribirlo como dijiste... Ese tipo de lectura es la que sirve! Gracias por pasar y comentar! Abrazo!

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  6. el otro día hablaban de este energúmeno en la rock & pop, es insoportable

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  7. Me encantó tu enfoque Sil! Apoyo el pensamiento y al respecto opino:

    Que triste ver como cada vez existen más programas televisivos al servicio del adormecimiento de cerebros...se apela a lo emotivo, al bamboleo de los sentimientos. Entre lágrimas y risas te envuelven en una ficción de realidad humanitaria que encubre la más grande división de clases, la más marcada bipolaridad y segmentación de este sistema...todos los recursos que utilizan son elementos fundamentales para acallar a la masa, para mantener la quietud del pensamiento, para conformar...
    Es hora de que nos corramos de estos límites de lo impuesto, del comodismo, que acudamos a nuestra propia voluntad de poder, que busquemos esa fuerza que nos da la vida, que nos ata a ella y hace de la misma algo atractivo, interesante. Entendamos que el dolor y el sufrimiento son inevitables pero busquemos modos nuevos y originales de vivir y de ver las cosas, busquemos la diferencia loco, el ruido, el choque, el acontecimiento! Sólo así los cerebros van a despertar y Mariano Iudica se va a quedar sin laburo en su mundillo de pasiva mediocridad.

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    1. Gracias por tu comentario. La próxima poné tu nombre que está muy bueno lo que decís! Beso!

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  8. Woa, cuantas respuestas. Sardinas on fire!!!!

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  9. ODIO profundamente a Iudica y todos los programitas en los que él se encuentra!

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  10. El Perro Sabio Strikes Back09 mayo, 2012 18:05

    El jefe de mantenimiento del teatro Colón es igualito a iudica!!!!!!!!!!!!!
    Aparte es un banana total y un alto salame.

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  11. Muchas gracias, camarada Sardina. No conocía el texto de Calabrese. Por lo demás 1000000% de acuerdo.

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